|
|
FAQ's
La venta de empresas es una compleja operación. A continuación resolvemos algunas de las dudas más comunes:
Cómo se valora una empresa
Existen muchos métodos para valorar una empresa, sin embargo son tres los más habituales:
Discounted Cash Flow (DCF). Método por el cual se descuentan a la fecha actual los flujos de caja futuros previstos de la empresa utilizándose como tasa de descuento el WACC (weighted average cost of capital), es decir, el coste ponderado del capital. Es el método más técnico, fiable y frecuentemente utilizado.
Múltiplos. Este método utiliza las cotizaciones de las compañías del mismo sector y extrapola los múltiplos equivalentes de dicha cotización (PER, Ebitda y Ventas) a la empresa que estamos valorando. Es el método más sencillo y práctico de usar.
Transacciones comparables. Consiste en identificar adquisiciones realizadas en empresas del mismo sector o actividad en los últimos meses o año y extrapolarlo a la empresa objeto de valoración. Es complejo de usar por la poca información disponible y su fiabilidad.
Quién puede comprar mi empresa
No siempre es un competidor el mejor comprador posible de mi empresa. Frecuentemente compra una empresa otra compañía que quiere entrar en el negocio o sector objetivo por razones de complementariedad, diversificación u otras razones estratégicas.
También puede comprar mi empresa su principal ejecutivo o equipo gestor, financiados por compañías o fondos de inversión especializados en estas operaciones. Es el caso del MBO (Management By Out).
Cuáles son los puntos claves para maximizar el valor de mi empresa
Hay una serie de factores que ayudan a incrementar el interés de un comprador o inversor en mi empresa: resultados fáciles de comprobar, previsiones realistas, balance equilibrado, transparencia en la información, continuidad de la segunda línea de mando, implicación del máximo responsable, proceso profesional y previsible, prestigio en el mercado, tecnología o know how propios, sector en crecimiento
Cómo se negocia la venta de una empresa
El proceso de negociación de venta de la empresa es largo y complejo. Se basa en la información que se ha suministrado al comprador y en el posicionamiento de la operación. En el proceso normalmente intervienen muchas personas de ambos lados aunque sólo deciden unas pocas y se maneja una enorme cantidad de información y datos tanto de la actualidad de la empresa como de su reciente pasado y su inmediato futuro.
En esta fase fracasan muchas operaciones por el desgaste de las partes, la pérdida de confianza y en ocasiones por falta de objetividad y de experiencia en la gestión del propio proceso.
Qué papel juega y como debe comportarse el equipo directivo mientras se vende la empresa
El equipo directivo debe estar durante el proceso de venta, en la medida de lo posible, centrado en la gestión diaria de la compañía pues en este período es donde la consistencia de los resultados y de la gestión son más importantes en tanto que pueden generar confianza en el comprador o todo contrario. El principal directivo se debe involucrar, durante la venta, en la defensa y explicación de las cuentas y de los proyectos de la compañía de la forma más objetiva posible y sólo cuando su presencia así lo requiera.
Sólo si el directivo participa en la operación como inversor o vendedor debiera estar involucrado en el proceso y siempre que tenga la necesaria experiencia en procesos similares.
Cómo evitar que se conozca que mi empresa la quiero vender
Es a veces difícil que se desconozca este hecho en la propia compañía que se vende. La cuestión es en qué momento puede esto perjudicar a la empresa y cómo reaccionan los responsables del proceso ante el hecho de que se desvele la situación.
En cualquier caso los imprevistos y filtraciones se reducen o minimizan en la medida que el proceso de venta se gestiona de manera profesional y con la experiencia necesaria para afrontar estos proyectos.
Cómo se gestiona la confidencialidad con los compradores
Además de los compromisos de confidencialidad debidamente redactados y cumplimentados por el comprador, es importante el grado de interlocución y protocolo que se utilice en el propio proceso de acercamiento entre las partes. Es decir, a quién se contacta dentro de la empresa compradora, qué persona lo hace por parte del vendedor y con qué argumentos.
Qué es una Due Diligence
Es el proceso de auditoria y revisión que realiza el comprador en la empresa que se vende por el que se verifican los aspectos económicos, financieros, legales, laborales, fiscales, medioambientales y otras posibles disciplinas y que permiten una mejor comprensión al comprador antes de realizar la adquisición definitiva. La amplitud y alcance de la due diligence la establece el propio comprador con la aceptación del vendedor.
Qué información debo dar a un comprador que quiere invertir en la empresa
En primer lugar dependerá si se trata de un competidor o no. En segundo lugar dependerá de la seguridad que tenemos de la seriedad y confianza que nos merezca el potencial comprador, así como de su experiencia en este tipo de procesos.
Si se trata de un competidor habrá que evitar, al principio, darle nada que pueda poner en peligro nuestros productos y clientes. La primera información que se entrega es muy importante puesto que marcará todo el resto de las conversaciones y negociaciones. Es por ello que ésta ha de ser coherente, reflexionada, ordenada y muy clara.
Si el comprador no es competidor es conveniente, si nos merece confianza, ser lo más abierto y transparente posible y generar así la mayor credibilidad e interés posible.
Qué criterios debo seguir para elegir un buen asesor
Especialización, experiencia, independencia y referencias de la compañía y persona en la que se deposita dicha confianza. El coste, que también es importante, debiera ser secundario respecto a los primeros criterios teniendo en cuenta que el resultado de la gestión del proceso podrá superar en mucho la posible diferencia económica inicial.
Cuánto cuesta vender la empresa
En las compañías especializadas en esta profesión lo habitual es una cantidad mensual fija durante los primeros seis meses del contrato más un porcentaje variable en función del importe total de la operación final de venta. Este porcentaje puede oscilar entre un 2% y un 5% en operaciones de tamaño medio (de 5 a 50 MM Eur)
Cómo es un proceso de venta de la empresa
La venta de una empresa es un proceso largo en el que comprador y vendedor pretenden obtener lo máximo de la otra parte. El vendedor el precio más alto y el comprador el precio más bajo. Como se trabaja e intercambia mucha información e intervienen diversos interlocutores por cada parte, es conveniente estar bien preparado y asesorado para ejecutarlo de la mejor forma posible y evitando que ocurra lo que sucede en la mayoría de los casos: que fracase.
La mayoría de los procesos de compra y venta de empresas acaba no cerrándose. Es por esta razón por la que, entre otras, hay que calcular y reflexionar bien lo que se hace y con quien.
En estos procesos se invierte, por su relevancia y trascendencia, mucho tiempo y energía. Si se realiza bien el premio es alto. Si no, la decepción y pérdida también lo son.
Cuánto vale mi empresa
Mi empresa vale lo que me pague un comprador. Ese es el único valor real de la compañía. Además hay métodos que me permiten, como más arriba se indica, establecer una aproximación racional a lo que puede ser un valor de mercado.
Cómo se valora la mayoría de la empresa
La mayoría de la empresa tiene una prima de valor sobre las acciones que no dan la mayoría por razones obvias. Esa prima se calcula normalmente en base a las OPAs que se han realizado en el mercado de valores durante el último año. Oscilan dependiendo de la empresa, el sector, el país y el momento económico. Un rango de referencia normal de la prima puede estar entre un 20% y un 30%.
Cómo dar entrada a un socio financiero
En primer lugar elaborando un buen plan de negocio que responda lo máximo posible a la realidad de la empresa. En segundo lugar estableciendo unos parámetros básicos sobre qué tipo de operación estoy buscando: minoría, mayoría, capital necesario, valoración aproximada, tipo de inversor, horizonte temporal, etc. En tercer lugar, salvo que cuente en mi empresa con alguien con la capacidad, tiempo y experiencia necesaria en el tema, contratar un asesor externo que lidere el proyecto. La inversión en este recurso normalmente le sale a la empresa rentable.
Qué no debo hacer para vender bien la empresa
Si soy el empresario propietario gestionarlo yo mismo o dárselo al principal ejecutivo para que lo haga. Más arriba se han dado debidas explicaciones sobre ello.
Dar información escasa, compleja y poco clara
Pretender un precio demasiado alto o demasiado bajo, que esté fuera de mercado. No pedir consejo
Dar muchas voces y de forma no ordenada o profesional. El mercado interpreta mal la información y habla mal.
Comunicar mi deseo en la empresa comparadora a alguien, salvo que nos merezca mucha confianza, que no es quien toma la decisión de invertir.
|
|
|